Las Cachenas son reproductoras con muy buenas cualidades maternales y una gran facilidad de parto que se ve favorecida por el reducido peso de los becerros al nacimiento. Además, su aceptable producción lechera les permite amamantar a las crías hasta el destete.
Su rusticidad y la gran adaptación al medio, con alto grado de transformación de alimentos groseros, la hacen óptima para terrenos abruptos y con pocos recursos herbáceos.
Antiguamente esta raza poseía un triple aprovechamiento: para trabajo, carne y leche. No obstante, la orientación productiva actual está encaminada hacia la produción de carne a bajo coste a partir de una alimentación basada en el amamantado, que se complementa con cereales cuando es necesario.
Con una adecuada maduración la carne de Cachena es tierna y jugosa y más roja.
Presenta unos valores de grasa entorno al 2%, bien distribuída e infiltrada (más que ninguna otra raza autóctona gallega).
La cría y la alimentación natural y en extensivo favorecen un nivel muy elevado de ácidos grasos cardiosaludables (omega 3, omega 6 y CLA).
La canal se caracteriza por un rendimiento alrededor del 48%, bueno para una raza rústica, la más pequeña del mundo, con unos porcentajes de cuarto trasero alrededor del 66%, que es donde se encuentran las piezas de mayor valor comercial (lomo, solomillo, redondo, cadera, contra).